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La fundadora de las Religiosas de la Asunción
será canonizada
Se ha
aprobado el milagro atribuido a la intercesión de María Eugenia de
Jesús
CIUDAD DEL
VATICANO, viernes, 11 marzo 2005 - Este 10 de marzo comenzó el
camino de preparación de la canonización de la beata francesa María
Eugenia de Jesús (1817-1898), fundadora de las Religiosas de la
Asunción, según ha anunciado la superiora general, Sor Cristina
María.
Un milagro
atribuido a su intercesión ha sido reconocido por unanimidad por la
comisión médica de la Santa Sede. Para el reconocimiento último y
publicación de la fecha de la canonización, se espera ahora a la
convocación del próximo consistorio de cardenales.
Monseñor
François Duthel, jefe de la sección francófona de la Secretaría de
Estado y postulador de la causa, ha explicado que había querido
introducir el dossier de María Eugenia en el último consistorio
celebrado, el 24 de febrero pasado, «pero el tiempo era demasiado
breve para preparar los documentos que hay que entregar para esta
etapa final».
Sor
Cristina María considera que el tiempo que ahora queda para la
canonización servirá para realizar una «auténtica preparación
espiritual» y para dar a conocer mejor al mundo la figura y el
carisma de su fundadora, en particular el de la educación.
La beata
María Eugenia (Anne Eugénie Milleret de Brou) nació en Metz en 1817,
en una familia que ignoraba a la Iglesia. En su infancia pasó de una
vida acomodada a la pobreza, provocada por la ruina de su padre,
seguidor de las ideas de la Ilustración.
Poco
después, cuando la niña tiene 13 años, sus padres se separan, y dos
años más tarde su madre muere de cólera en París. En 1935, se
convirtió al escuchar al padre Jean-Baptiste-Henri Dominique
Lacordaire en la catedral de Notre Dame de París.
Anne
Eugénie tenía 19 años y la predicación le abrió «un camino de luz»,
como ella contaría después. Tras conocer al padre Emmanuel d'Alzon,
a los 22 años, el 30 de abril de 1839, fundó la congregación de las
Religiosas de la Asunción que tiene por objetivo la educación y toma
el nombre de María Eugenia.
« Nuestra
espiritualidad --decía-- es nuestro mayor bien? Jesucristo, Rey de
la eternidad, que vive en nosotros y en su Iglesia, la extensión de
su Reino en nosotros y en el mundo, un gran espíritu de oración, una
cierta libertad de espíritu, un espíritu de comunidad y de amor
fraternal, nuestro estilo de educación que deriva de nuestra vida
contemplativa».
María
Eugenia de Jesús fue beatificada por Pablo VI el año santo de 1975,
el 9 de febrero.
En estos
momentos, hay 1300 religiosas de la Asunción, de 41 nacionalidades,
trabajando en numerosos apostolados educativos y sociales en 33
países de Europa, América (Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Cuba,
Nicaragua, El Salvador, Guatemala, México y Estados Unidos), África
y Asia. |