|
NO CAMBIÓ LA DOCTRINA
DE LA IGLESIA SOBRE PRESERVATIVOS
Madrid, ENE 19 (AICA): La Conferencia Episcopal
Española difundió un comunicado en el que sostiene que, “a
diferencia de lo afirmado desde diversas instancias, no es cierto
que haya cambiado la doctrina de la Iglesia sobre el preservativo”.
Si bien su uso tiene un lugar en el denominado “programa ABC” (por
las siglas en inglés de “abstinencia”, “fidelidad” y
“preservativos”), “esta declaración ha de ser entendida en el
sentido de la doctrina católica que sostiene que el uso del
preservativo implica una conducta sexual inmoral”. La Iglesia
colabora en la prevención del SIDA promoviendo “la educación de las
personas para el amor conyugal fiel y abierto a la vida”, ya que “lo
único verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de la
sexualidad, acorde con la norma moral”.
El siguiente es el texto completo de la
nota de prensa dada a conocer hoy:
“El Secretario General de la Conferencia
Episcopal, P. Juan Antonio Martínez Camino, visitó ayer a la
Ministra de Sanidad y Consumo, Dña. Elena Salgado, con el fin de
conversar sobre el modo de colaborar del mejor modo posible en la
prevención de la pandemia del SIDA. Es un asunto que preocupa mucho
a la Iglesia, a los católicos y a las instituciones eclesiales que
trabajan, de modo destacado, en España y en todo el mundo, en la
atención social y sanitaria a los afectados por esta enfermedad.
“El Secretario General comentó con la Sra.
Ministra el programa de prevención conocido como ABC y propuesto por
prestigiosos científicos y especialistas de rango internacional.
(Véase la revista médica The Lancet de noviembre de 2004). El
consejo de los especialistas es que las políticas de prevención de
la transmisión del SIDA por vía sexual, para ser completas y
eficaces, han de basarse en la recomendación - por este orden - de
la abstención, la fidelidad y el uso de preservativos. Lo mismo
afirma también la Organización Mundial de la Salud.
“Se explicó, por tanto, a la Sra. Ministra que no
son ciertas las afirmaciones que aseguran que la Iglesia, cuando
promueve el recto uso de la sexualidad humana, encauzada por la
virtud de la castidad, se sitúa en contra de las recomendaciones
científicas a la hora de prevenir el contagio de SIDA. Por el
contrario, la abstención de relaciones sexuales indebidas y la
fidelidad mutua entre los cónyuges, constituyen la única conducta
segura generalizable frente al peligro del SIDA. Las recomendaciones
de los expertos en salud pública coinciden en esto con la doctrina
moral de la Iglesia.
“El Secretario General respondió brevemente a los
periodistas que le esperaban a la salida del Ministerio de Sanidad
que el uso del preservativo tiene un lugar en ese programa llamado
ABC, un plan integral técnico de prevención del SIDA. Esta
declaración ha de ser entendida en el sentido de la doctrina
católica que sostiene que el uso del preservativo implica una
conducta sexual inmoral. Por eso, la Iglesia colabora eficaz y
racionalmente en la prevención del SIDA promoviendo la educación de
las personas para el amor conyugal fiel y abierto a la vida,
tratando de evitar de este modo las relaciones indebidas y
promiscuas, que dan lugar a las llamadas “situaciones de riesgo”
sanitario. De acuerdo con estos principios no es posible aconsejar
el uso del preservativo, por ser contrario a la moral de la persona.
Lo único verdaderamente aconsejable es el ejercicio responsable de
la sexualidad, acorde con la norma moral.
“En conclusión, a diferencia de lo afirmado desde
diversas instancias, no es cierto que haya cambiado la doctrina de
la Iglesia sobre el preservativo”.+ |