|
LA IGLESIA NO APRUEBA
EL PRESERVATIVO
Buenos Aires, ENE 19 (AICA): El Secretariado
Nacional para la Familia de la Conferencia Episcopal Argentina
expresó en un comunicado oficial que “de ninguna manera la Iglesia
ha aprobado ni justificado el uso del preservativo”, y que su
posición “no ha cambiado en cuanto a que el único camino para
prevenir cualquier enfermedad de transmisión sexual es la fidelidad
y la abstinencia”.
El siguiente es el texto completo de
la declaración, firmada por el director de Comunicación del
Secretariado, Carlos Camean Ariza, ante la deducción de los medios
de que la Iglesia aprobaría el preservativo, por los dichos del
padre Juan Antonio Martínez Camino, secretario general del
Episcopado español, luego su reunión con la ministra de Sanidad de
ese país:
“El Secretariado Nacional para la
Familia de la Conferencia Episcopal Argentina se ve obligado a
aclarar, con respecto a las informaciones publicadas en el día de la
fecha:
“- Que de ninguna manera la Iglesia
ha aprobado ni justificado el uso del preservativo.
“- La posición de la Iglesia no ha
cambiado en cuanto a que el único camino para prevenir cualquier
enfermedad de transmisión sexual es la fidelidad y la abstinencia.
“- Fomentar las relaciones promiscuas
bajo el argumento del la protección, es al menos temerario,
considerando que la falla de este sistema oscila (dependiendo de la
enfermedad) de entre un 3 al 10%.
“- Los estados tienen obligación de
ser claros al momento de informar a la población sobre estos
aspectos, no engañando sobre beneficios que no son ciertos.
“- El católico, más allá de su
adhesión a los principios de la Iglesia en su accionar personal,
tiene obligación de procurar que toda la sociedad viva disfrutando
de los beneficios que tales normas le proporcionan. Actuar de otra
manera sería necio y antisocial. Dentro del marco democrático, como
ciudadano, tiene el derecho y la obligación de peticionar a las
autoridades en estos aspectos y coadyuvar a que la verdad sea dicha
y que el estado no engañe a los conciudadanos.
“- Separar en este aspecto lo público
de lo privado sería como reconocer que no le interesa el bienestar
de los demás mientras no le afecten en lo personal. Aceptar que las
políticas públicas pueden ir en contra de sus principios sería
aceptar que los mismos no son más que normas autoimpuestas, antes
que bienes que propenden a la felicidad de todos los hombres.
“- Hace pocos días hemos celebrado la
Epifanía (comúnmente llamada Fiesta de Reyes) por la que Dios
manifiesta a todos los hombres, sin excepción, el camino hacia la
felicidad plena en su seno. Todo lo que cierre el camino a ese
encuentro amoroso con Dios, como lo es el uso indebido de las
propias potencias, seguirá siendo condenado por la moral Católica y
anunciado a todos los hombres en busca de su bien y armonía”.+ |