|
EL PAPA RECUERDA
A
LOS NIÑOS VICTIMAS DEL
HAMBRE Y LA GUERRA
CIUDAD DEL VATICANO, 6 ENE 2005 (VIS).-Al
mediodía de hoy, solemnidad de la Epifanía del Señor, el Papa se
asomó a la ventana de su estudio para rezar el Angelus con miles de
personas que llenaban la Plaza de San Pedro.
Juan Pablo II recordó que las palabras del
Evangelio de hoy, "Hemos venido a adorarle", pronunciadas por los
Reyes Magos, "son el tema de la próxima Jornada Mundial de la
Juventud, que se celebrará en agosto en Colonia (Alemania). Invito a
los jóvenes de Alemania y a sus coetáneos de todo el mundo a ponerse
espiritualmente en camino hacia esta cita importante para volver a
descubrir en Cristo, como los Magos, el rostro de Dios".
"La Epifanía -continuó- también es la Jornada
de los Niños Misioneros. Los niños son el presente y el futuro de la
Iglesia. Tienen un papel activo en la evangelización del mundo, y
con sus oraciones contribuyen a salvarlo y a mejorarlo".
Tras asegurar una vez más que rezaba por las
"pequeñas víctimas del maremoto en Asia", el Santo Padre señaló que
no podía olvidar "a los niños víctimas del hambre y de las
enfermedades, de la guerra y del terrorismo, así como a los niños
secuestrados, desaparecidos, o que son explotados en tráficos
viles".
El Papa elogió a quienes se comprometen en la
defensa de los menores, "de modo especial a la Pontificia Obra de la
Santa Infancia". Después de recordar las palabras del Señor, "Quien
no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él", concluyó
pidiendo "que María Santísima, que hoy presenta a Cristo a las
gentes, nos ayude a adorarlo con el espíritu de los niños".
Terminada la oración mariana, Juan Pablo II
manifestó sus "deseos cordiales de paz y de alegría en el Señor a
los hermanos y hermanas de las iglesias orientales que celebran en
estos días la santa navidad". |