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Anuncian beatificación
de Sor María Ludovica De Angelis para octubre
BUENOS AIRES, 28 May. 04 - Sor María Ludovica De
Angelis, religiosa nacida en Italia pero que desarrolló su
apostolado en el Hospital de Niños de La Plata, Argentina, será
beatificada por el Papa Juan Pablo II el próximo 3 de octubre en el
Vaticano, junto con la venerable Anne Catherine Emmerich y Carlos de
Austria.
Tras la noticia los feligreses de La Plata
preparan diversas actividades y ceremonias litúrgicas que incluirán
el traslado del cuerpo de la nueva beata, hoy en el cementerio
local, a la Catedral platense, que será presidido por el Arzobispo
local, Mons. Héctor Aguer.
El 18 de noviembre pasado, el Plenario de obispos
y cardenales firmó en el Vaticano la autenticidad de un milagro
atribuido a la intercesión de la venerable María Ludovica ocurrido
hace una década en esta ciudad, que consistió en la curación de una
niña platense nacida en mayo de 1988 con una patología congénita
conocida como espina bífida con las vías urinarias, vejiga y un
riñón severamente deteriorados y los miembros inferiores
inmovilizados.
A los dos meses tuvo que ser operada para
colocarle una cánula que posibilitara el funcionamiento parcial de
sus vías urinarias. Pero su estado era muy preocupante. Cuando la
niña cumplió nueve meses un tío suyo, médico del Hospital de Niños,
le pidió a la hermana Emilia Paternosto que pidiera a Sor María
Ludovica la curación de su sobrina.
La religiosa le dio entonces las llaves del
panteón de la congregación donde están los restos de sor Ludovica
aconsejándole que fuera con la niña. Allí concurrieron la madre de
la pequeña con su hermano médico y la enfermita, y la colocaron en
el piso junto al féretro y rezaron. La niña, que hasta ese momento
no podía mover sus piernas, se apoyó en el ataúd y se puso de pie. A
los veinte meses caminaba normalmente.
La familia siguió rezando por otras afecciones
que comprometían seriamente su salud. Cuando tenía cuatro años la
llevaron nuevamente al Hospital porque era necesario cerrarle
aquella intervención realizada cuando tenía pocos meses de vida,
extirparle el riñón que no funcionaba y tratar de reconstituirle la
vejiga con una parte del intestino delgado. Cuando comenzaron a
intervenirla constataron que la vejiga se había ampliado y
funcionaba normalmente, lo mismo que el riñón que proyectaban
extirpar. Todos los estudios determinaron que la curación de esa
niña era científicamente inexplicable.
Antonina De Angelis, hija de humildes campesinos
de San Gregorio, provincia de L’Aquila (Italia), nació el 24 de
octubre de 1880. Trabajó hasta la adolescencia en las tareas
agrícolas, y cuando sintió vocación religiosa ingresó en el
noviciado de las Hijas de la Misericordia de Savona, y al profesar
en 1905 adoptó el nombre de sor María Ludovica.
Su apostolado fue la atención de los pobres,
enfermos y abandonados y para cumplirla llegó a La Plata, en cuyo
Hospital de Niños se instaló en 1907. Sor Ludovica falleció en 1962,
y en 1987 se inició su proceso de beatificación. La heroicidad de
sus virtudes fue reconocida por la Santa Sede en 2001. |