|
AGRADECIMIENTO AL PAPA
DE 160 RABINOS DE TODO EL MUNDO
CIUDAD DEL VATICANO, 18 ENE 2005 (VIS).-Un total
de 160 jefes, rabinos y cantores judíos de Israel, Estados Unidos y
Europa fueron recibidos esta mañana por Juan Pablo II, en la mayor
audiencia privada concedida por un Papa a jefes de religión judía.
El Santo Padre recordó que "este año se celebra
el 40 aniversario de la declaración "Nostra aetate", del Concilio
Vaticano II, que ha contribuido enormemente al fortalecimiento del
diálogo judío-católico".
"Que este aniversario -dijo- sea una ocasión
para un renovado compromiso que fomente el entendimiento y la
cooperación al servicio de la construcción de un mundo cada vez más
firmemente basado en el respeto a la imagen divina en todos los
seres humanos".
Los rabinos, que forman parte de la Fundación
"Pave The Way", agradecieron al Santo Padre "todos los esfuerzos
realizados en sus 26 años de pontificado para reconciliar las dos
religiones y abatir los muros del odio", según un comunicado de esa
fundación hecho público ayer por la tarde. Durante la audiencia
recitaron una plegaria en honor de Juan Pablo II.
El presidente de "Pave The Way", Gary Krupp,
afirmó que el objetivo de la fundación es "reunir a hombres y
mujeres de buena voluntad, independientemente de su fe religiosa y
sin prejuicios para abatir con determinación los obstáculos que se
presenten (en el camino hacia la reconciliación entre las
religiones)".
"El Papa lo ha hecho durante decenios y lo
mínimo que podemos hacer es darle las gracias humildemente por lo
que ha hecho por el pueblo judío en el mundo. Por nuestra parte,
trabajamos seriamente para lograr la paz en la tierra", dijo Krupp.
El rabino Jack Bemporad, director del Centro
para el Entendimiento Interreligioso, manifestó que "desde el
Concilio Vaticano II y bajo la guía de Juan Pablo II, la Iglesia
Católica ha dado pasos muy importantes para construir nuevas
relaciones con los judíos, basados en el afecto y la reciprocidad
sinceros".
"Ningún Papa antes de Juan Pablo II ha hecho
tanto o se ha preocupado tanto por crear una relación fraterna entre
católicos y judíos. (...) Estoy convencido que el Papa Juan Pablo II
será considerado como el gran sanador de las relaciones entre judíos
y católicos. ¡Al llegar al Vaticano, nosotros, los rabinos de todo
el mundo, decimos: '¡gracias!'", concluyó. |