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Los medios
tienen un papel clave para evitar el «choque de ignorancias»
Entrevista con el obispo Boccardo, hasta este
martes secretario del Consejo para las Comunicaciones
CIUDAD DEL
VATICANO, martes, 22 febrero 2005 - Los medios de comunicación
tienen un papel decisivo para evitar el vaticinado choque de las
civilizaciones, que más bien es un «choque de ignorancias», explica
monseñor Renato Boccardo, hasta este martes secretario del Consejo
Pontificio para las Comunicaciones Sociales.
El prelado
italiano, de 51 años, ha sido nombrado por Juan Pablo II secretario
general del Estado de la Ciudad del Vaticano, según informa la Sala
de Prensa de la Santa Sede.
Antes del
anuncio de su nombramiento, el prelado sintetiza la experiencia
acumulada en su servicio a la Iglesia en este consejo vaticano (fue
nombrado secretario en noviembre de 2003 y sucesivamente ordenado
obispo) y comenta el mensaje que el Papa ha escrito para la Jornada
Mundial de los Medios de Comunicación de 2005 que lleva por tema:
«Los medios de comunicación al servicio del entendimiento entre los
pueblos».
Los
cimientos de esta propuesta fueron presentados este 21 de febrero
por el mismo Papa con la publicación de carta apostólica dirigida a
los responsables de las comunicaciones sociales con el título «El
rápido desarrollo».
--Las
guerras actuales, ¿son antes conflictos comunicativos que se
convierten después en conflictos armados?
--Monseñor
Boccardo: Con la actual facilidad de las comunicaciones y
considerando cómo pueden influir las comunicaciones en el
sentimiento de un pueblo o de poblaciones diferentes, se puede decir
que éste es el riesgo. Por este motivo, el Papa advierte ante la
potencia que hoy tiene la comunicación.
--Los
medios de comunicación, ¿son los educadores de la sociedad de la
comunicación?
--Monseñor
Boccardo: El Papa dice en su mensaje que para utilizar bien los
medios de comunicación es necesaria la educación. De hecho, dice que
la utilización de los medios favorece la comprensión, la
colaboración, el respeto de las diferencias, la acogida recíproca.
Por tanto, los medios de comunicación se convierten en un
instrumento al servicio de la paz, al servicio de la promoción de la
sociedad humana.
El Papa
pone el ejemplo de la movilización del mundo tras la tragedia del
tsunami, constatando que, en tiempo real, en todo el mundo, se ha
suscitado una campaña de solidaridad como hasta ahora nunca se había
visto. Gracias a los medios de comunicación, y a su capacidad para
transmitir las imágenes de una parte a otra del mundo.
--Si así es
la realidad, la responsabilidad de los comunicadores es mucho más
grande de lo que parece?
--Monseñor
Boccardo: El Papa dice, al hablar de la construcción de la paz, que
la persona humana y la comunidad son el fin y la medida de los
medios de comunicación. Por tanto, los comunicadores tienen que
aplicar en su propia vida esos valores y comportamientos que están
llamados a enseñar a los demás. El comunicador no es sólo uno que
ejerce su trabajo, sino alguien que «vive» su trabajo. Como
comunicador, transmite una visión y, por tanto, se convierte en
testigo. Debe ser testigo de valores que sean buenos para la
sociedad.
--Para
usted, ¿quién es el mejor ejemplo de un comunicador?
--Monseñor
Boccardo: El Papa, en su mensaje, propone a Cristo, la Palabra hecha
carne. Dios que sale al encuentro de la humanidad y que la asume. El
Verbo de Dios, al hacerse carne, estableció un pacto nuevo entre
Dios y la humanidad. Esta manera de comunicar de Cristo se convierte
en el ejemplo y en el modelo para la comunicación. Esto también se
aplica a la realidad de hoy, en la búsqueda de la paz en un mundo
sembrado de conflictos.
--De hecho,
más que de un choque de civilizaciones, ¿no cree que habría que
hablar de choque de ignorancias?
--Monseñor
Boccardo: Muchas veces el Papa ha recordado que, cuando no nos
conocemos, tenemos miedo del otro. Lo vemos a nivel ecuménico
--entre los cristianos--, a nivel de culturas diferentes --entre el
cristianismo y las demás religiones--. No nos conocemos, vivimos de
ignorancia, de prejuicios, me atrevería incluso a decir de odio,
alimentado durante siglos y siglos. Los medios de comunicación
aumentan los contactos y pueden permitir el conocimiento recíproco.
En la medida en que nos conocemos, nos damos cuenta de que el otro
no es necesariamente una amenaza, sino que su diferencia puede
constituir una riqueza.
--¿Qué
quiere decir vencer al mal con el bien para el comunicador
cristiano?
--Monseñor Boccardo: Es una invitación a una gran
libertad interior, a no dejarse llevar por el mecanismo del
sensacionalismo. Somos sumamente sensibles a lo que impacta, a lo
que suscita sensibilidad, muchas veces morbosa. Vencer al mal con el
bien significa vencer la esclavitud del audience, del share, para
presentar el bien. Y vemos que, cuando se comunican valores, cuando
se dan noticias con este espíritu positivo, también se da una
respuesta por parte de los lectores, de los espectadores.
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