|
Card. Bergoglio en
encuentro católico-judío: "ayudémonos a ser irreprochables"
BUENOS AIRES, 05 Jul. 04 -Al inaugurar esta
mañana, en el Hotel Intercontinental, el 18º Encuentro Internacional
del Comité de Enlace Católico-Judío, el Cardenal Jorge Bergoglio,
Arzobispo de Buenos Aires (Argentina), pidió que "nos pongamos en
presencia de Dios con el deseo de caminar con el compromiso de ser
irreprochables, ayudándonos mutuamente a serlo".
El Primado argentino llamó a "dejar surgir desde
nuestro corazón esa profunda sed de encuentro que tenemos, para que
se cristalice en estos días de reflexión. Que Dios nos ayude a
cambiar el corazón para poder compartir lo mejor entre nosotros".
Luego insistió en la necesidad de "caminar en la
presencia de Dios con el deseo de ser irreprochables, dejando que
surja esa sed de encuentro, que como semilla Dios puso en nuestro
corazón desde el día en que nos miró por primera vez y, como dice el
profeta, nos sedujo. Que la seducción de Dios nos haga caminar en su
presencia".
El Cardenal Bergoglio también transmitió a nombre
del Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Mons. Eduardo
Mirás "los mejores deseos" para el encuentro que se extenderá hasta
el jueves 8. "Sigamos caminando el gozo del Señor que nos ha
seducido y nos puso en camino y que nos colmará de felicidad",
concluyó.
Inauguración
Por su parte, el responsable del Comité
Internacional de Enlace Católico-Judío, Israel Singer señaló que
existe una "gran necesidad de ayudar a judíos y católicos a
encontrar causas comunes de trabajo; a decir qué quiere decir
justicia y caridad, que no quiere decir alimentar a los pobres, y
que lograr la paz en el mundo no se restringe sólo al diálogo entre
católicos y judíos."
Luego, el Cardenal Walter Kasper, Presidente de
la Comisión Vaticana para las Relaciones Religiosas con el
Judaísmo, reiteró que la declaración conciliar Nostra Aetate -de
la que en 2005 se cumplirán 40 años- constituye un "sólido pilar"
sobre el que fundar las relaciones entre católicos y judíos, y
convocó a "una acción conjunta en pro de los valores morales que,
como comunidades de fe, compartimos".
Tras expresar su "profundo pesar" por la
situación en Tierra Santa, el Purpurado vaticano recordó que
"nuestros dos pueblos provienen de la promesa dada a nuestro Padre
común en la fe, Abraham".
"En nuestras diferencias e identidades
respectivas compartimos muchas creencias y valores religiosos. Lo
que nos constituye en comunidades de fe es un mensaje de esperanza,
el mensaje de la dignidad de cada ser humano creado a imagen y
semejanza del Dios de la esperanza", agregó el Cardenal.
"No nos reunimos -explicó luego- como políticos,
militares u hombres de negocios, sino que nos reunimos como
comunidades de fe".
"Necesitamos un diálogo que entre al corazón
mismo de lo que constituye nuestras identidades como comunidades de
fe, y nos permita llevar a cabo sobre esa base nuestra acción común
en la sociedad de hoy. Como compañeros estamos ligados unos a otros
para el bien, para el shalom, para la paz de la humanidad", concluyó
el Cardenal Kasper.
|