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El Santo Padre exige acabar
con el abuso del trabajo infantil
CIUDAD DEL
VATICANO, domingo, 9 mayo 2004 - Juan Pablo II pidió este domingo
acabar con el abuso que constituye el trabajo infantil, pues impide
la educación primaria de millones de niños en el mundo.
«Por desgracia,
muchos niños en el mundo están privados de la educación primaria y
acaban siendo utilizados como mano de obra», reconoció el obispo de
Roma después de rezar la oración mariana del «Regina Caeli».
El llamamiento
del Papa, escuchado este domingo por miles de peregrinos en la plaza
de San Pedro del Vaticano, tiene lugar en vísperas el Congreso
mundial de niños contra el trabajo infantil, que se celebra en
Florencia del 10 al 16 de mayo.
«Deseo que este
encuentro contribuya a promover el concreto reconocimiento de los
derechos de la infancia», añadió.
El Santo Padre
alentó, al mismo tiempo, la labor de las escuelas católicas
--maestros, alumnos y familiares-- y pidió a cada colegio «continuar
con su precioso servicio a la formación de nuevas generaciones».
El Congreso
contra el abuso del trabajo infantil, organizado por la «Global
March against Child Labour», por la organización italiana «Manos
tendidas» («Mani tese») y por sindicatos, ha sido convocado ante la
constatación de que «246 millones de niños son abusados por el
trabajo infantil: la mayor parte de ellos no irá a la escuela».
En el encuentro
participarán quinientos muchachos de entre 10 y 17 años,
provenientes de todo el planeta, para recordar sus responsabilidades
a los Estados y a las organizaciones internacionales.
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